Hoy quiero compartir con todos vosotros unos sencillos pasos con los que seréis capaces de sacarle el máximo partido a vuestro servidor y aplicaciones, sin caer en la necesidad capitalista de un gasto tan innecesario como llega a ser, por mucho que exista la creencia contraria, la compra de más memoria física para vuestra máquina.
Así evitaremos cometer el típico error extremista de renovar la infraestructura por una adecuada y a medida para la aplicación.
De todos es bien sabido que, conforme pasa el tiempo, nuestros softwares o programas acabarán demandando más recursos y exigirán una capacidad de procesamiento mayor, ya que los datos que mueven crecerán junto con nuestro negocio.
Así pues, os dejo unos consejos muy simples a tener en cuenta a la hora de realizar un tuning y mejorar de este modo el rendimiento de vuestro producto.





